De los festejos de agosto a la fiesta popular

Historia de Aste Nagusia

Bilbao tenía fiestas mucho antes de 1978, pero aquel verano cambió su centro de gravedad: la ciudadanía dejó de ser solo espectadora y pasó a imaginar, organizar y vivir la fiesta.

Antes de 1978: fiestas de agosto sin el modelo actual

El archivo municipal conserva programas de festejos de agosto al menos desde 1899. Toros, teatro, barracas, boxeo y algunas muestras de folclore componían una oferta con muchos espectáculos de pago y una participación popular limitada. Por eso decir que Aste Nagusia «nació» en 1978 necesita un matiz: aquel año no se inventó la costumbre de festejar agosto, sino una forma nueva de hacer la fiesta.

En los años previos ya se estaban probando otras ideas. En 1973 una Semana de Deporte Rural Vasco con exhibiciones gratuitas tuvo una gran acogida. La historia publicada por Bilboko Konpartsak explica que esa respuesta animó a Quico Mochales a proponer un concurso de proyectos festivos. La idea no prosperó en 1974.

En 1977 el periodista y locutor Zorion Eguileor convocó desde la radio una kalejira para reclamar unas fiestas callejeras y participativas. La fuente de las konpartsak estima que reunió a unas 5.000 personas. En el contexto de la transición política, la propuesta del concurso volvió ante la gestora municipal.

El concurso que transformó las fiestas

Bajo el lema «Hagamos populares las Fiestas de Bilbao», el concurso se abrió el 1 de abril de 1978 y cerró el 31 de mayo. Lo convocó el Ayuntamiento con patrocinio de El Corte Inglés y un premio de 100.000 pesetas. Se presentaron 37 proyectos.

El jurado falló el 9 de junio. Concedió el 75 % del premio a «Txomin Barullo», presentado por la Comisión de Cultura y Arte de la organización en Bizkaia del EMK, y el 25 % a «Tximbo Zarra», de Luis Cardas. El desempate necesitó el voto de calidad del presidente. La propuesta vencedora situaba en el centro a los colectivos ciudadanos y creaba un gran recinto festivo en el Arenal; la segunda veía la Ría como eje.

El resultado era consultivo. Que llegara a la calle no fue automático: sus promotores y el movimiento vecinal presionaron para convertirlo en un programa real. El 28 de junio se convocó en la Biblioteca de Bidebarrieta a asociaciones culturales y deportivas, partidos, sindicatos y otros colectivos. La primera comisión quedó constituida el 2 de julio.

Siete semanas para levantar una fiesta

Bilboko Konpartsak documenta una comisión de 17 integrantes, sin concejales, con Karmelo Landa como portavoz. Trabajó en dependencias municipales cercanas al Salón Árabe y manejó un presupuesto de 8.438.000 pesetas. Apenas quedaban siete semanas para el 19 de agosto.

El plan concentró el recinto en el Arenal y el Casco Viejo, priorizó los actos gratuitos y abrió la organización a barrios, cuadrillas, asociaciones y sectores sociales. Para formar una konpartsa se pedía una fanfarria, al menos 50 integrantes, vestimenta compartida y una txosna abierta a la calle. La txosna no era solo una barra: funcionaba como punto de encuentro, música, comida y actividades.

Las primeras 24 konpartsak

Al principio se calculaba que participarían ocho. Finalmente fueron 24, con más de 1.600 personas: Abusu, Araba Etxea, Ardoa Barrura, Arrainak, Atxuritarrak, Bizizaleak, Ganorabako, Kezkalariak, La Cubiertina Precoz, Mahats-Herri, Hontzak, Pinpilinpauxa, Pirikiturris, Rekalde, Samasiku, San Francisco, Satorrak, Tomate Egileak, Tintigorri, Tximboak, Txintxarri, Txomin Barullo, Uribarri Gure Sule y Yeiki.

Aquella Coordinadora de Comparsas es el antecedente de la actual Bilboko Konpartsen Federazioa. La palabra konpartsa designa al grupo popular; txosna, su espacio festivo. No son sinónimos.

Marijaia: un símbolo creado a contrarreloj

La comisión quiso recuperar los Gigantes y Gargantua. Como las figuras bilbainas habían desaparecido o estaban deterioradas, Gasteiz prestó tres parejas de gigantes y su Gargantua de 1922 para aquella primera edición.

También hacía falta una figura propia que diera identidad a la nueva fiesta. Mari Puri Herrero recibió el encargo poco antes del inicio y el Ayuntamiento fecha el diseño de Marijaia el 19 de agosto de 1978. La artista creó una mujer de gran tamaño, vestido colorido inspirado en ropa rural, pañuelo y rostro sonriente. Sus brazos permanecen siempre arriba porque está siempre bailando.

Cada edición fabrica una figura nueva. Desde 1997 tiene canción oficial: «Badator Marijaia», con letra de Edorta Jimenez y música de Kepa Junkera. El paseo por la Ría y la quema de Marijaia cierran tradicionalmente los nueve días, aunque horario y recorrido deben confirmarse para cada año.

19 de agosto de 1978

La primera txupinera fue María Jesús Aguirregoitia, de Uribarri. Lanzó el txupin en Begoña la tarde del 19 de agosto. El programa oficial conservado es una edición municipal bilingüe de 32 páginas, con cartel de J. C. Eguillor y saludo del alcalde en funciones Manuel Ibinarriaga. El Museo Vasco conserva materiales de aquella edición.

Según el relato de las konpartsak, la primera Aste Nagusia acabó con un superávit de 360.000 pesetas. La comisión propuso dedicarlo a recuperar los Gigantes y Gargantua. Gargantua reapareció reconstruido en 1979 y en los Carnavales de 1980 se presentaron doce Gigantes nuevos.

La crisis de 1980 y el modelo mixto de 1981

La historia no avanzó sin conflicto. Bilboko Konpartsak describe 1980 como una disputa por el control de las fiestas: coexistieron una comisión municipal y otra popular, y aquel verano se celebraron «Bilboko Jaiak» sin los símbolos ni la participación que las comparsas identificaban con Aste Nagusia. Es el relato de una de las partes protagonistas y debe leerse con esa atribución.

En 1981 se constituyó una Comisión Mixta Paritaria, con representación municipal y de la Coordinadora de Comparsas. De aquel pacto procede el modelo institucional-popular que sigue definiendo la organización. Ese año nació también el certamen pirotécnico municipal; los fuegos pasaron a celebrarse cada noche y en 1982 se articuló un concurso con premio.

1983: de la fiesta a la emergencia

El 26 de agosto de 1983, unas inundaciones devastadoras interrumpieron Aste Nagusia. El Ayuntamiento las ha descrito como las mayores sufridas por Bilbao en 500 años. El recinto festivo y la ciudad entera se transformaron en un escenario de emergencia y solidaridad. Aquel episodio ocupa un lugar propio en la memoria colectiva: no fue un simple año sin cierre, sino una catástrofe que cambió Bilbao.

Cronología de una fiesta en evolución

AñoHito
1899El archivo municipal conserva programas de festejos de agosto anteriores al modelo actual.
1977Una kalejira convocada desde la radio reclama unas fiestas callejeras y participativas.
1978Nace Aste Nagusia con comisión popular, 24 konpartsak, recinto en el Arenal y Marijaia.
1981Se constituye la Comisión Mixta Paritaria y comienza el certamen pirotécnico municipal.
1983Las graves inundaciones del 26 de agosto interrumpen las fiestas y movilizan la solidaridad.
1997«Badator Marijaia» se convierte en la canción oficial de Marijaia.
2001Pregón y txupin se trasladan de Plaza Nueva al balcón del Teatro Arriaga.
2009Aste Nagusia obtiene el primer puesto en la iniciativa «10 Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado».
2020–2021La fiesta no se celebra a causa de la pandemia de COVID-19.
2022Aste Nagusia regresa como 42.ª edición después de dos años de interrupción.

El reconocimiento de 2009 fue una iniciativa denominada «10 Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado». No fue una declaración de la UNESCO y no debe presentarse como tal.

Cómo se organiza hoy

El Ayuntamiento resume el modelo como un trabajo conjunto con Bilboko Konpartsak dentro de la Comisión Mixta. En ella han participado también organizaciones relacionadas con accesibilidad, comercio y representación política. Bilboko Konpartsak interviene en el programa, organiza el recinto del Arenal y desarrolla actos federativos; cada konpartsa añade su propia agenda.

La Comisión Mixta elige a la pregonera. La konpartsa a la que corresponde por sorteo designa a la txupinera, encargada de lanzar el cohete de apertura. La fuente municipal destaca que históricamente todas las txupineras han sido mujeres.

De un recinto a una ciudad entera

Arenal y Casco Viejo conservan un papel esencial, pero Aste Nagusia se extiende hoy por Abandoibarra, Parque Europa, Doña Casilda, Bilborock, la Iglesia de la Encarnación, Plaza Circular y muchos otros espacios. Conviven cultura vasca, participación popular, grandes conciertos, circo, teatro, infancia y deporte.

La accesibilidad visible en el programa contemporáneo —franjas sin alteraciones sonoras, interpretación en lengua de signos, lectura fácil, rampas o zonas reservadas— es una evolución reciente. No debe proyectarse retrospectivamente sobre 1978.

Pequeño glosario

Aste Nagusia
Nombre en euskera de la Semana Grande.
Konpartsa
Agrupación popular que participa en la fiesta.
Txosna
Espacio festivo gestionado por una konpartsa.
Txupinera
Persona que lanza el cohete de apertura.
Pregonera
Persona encargada de pronunciar el pregón.
Herri kirolak
Deportes rurales vascos.
Bertsolaritza
Improvisación oral cantada en euskera.